¿Demasiado duro con tu hijo? Estás lastimando su cerebro.

¿Realmente es bueno gritar o abofetear a nuestros hijos cuando no se comportan de buena manera?. Algunos estudios señalaban que el golpear a nuestros hijos en su infancia, mas probabilidades existirían que los hijos acaben desafiando a los padres con comportamientos antisociales y agresivos.

Ahora un nuevo estudio realizado por la Universidad de Montreal agrega que el gritar, sacudir, golpear a nuestros hijos en la infancia altera sus circuitos cerebrales del miedo hasta la adolescencia. 

Investigadores de dicha Universidad ademas señalan que este tipo de comportamiento para imponer disciplina podrían afectar a los niños en su desarrollo, principalmente en cómo su cerebro aprenderá a enfrentar el miedo.

«Ya sabíamos que la adversidad en la infancia podría tener muchas consecuencias negativas psicológicas y sociales», dice Valérie La Buissonnière-Ariza, primera autora. Sin embargo, hasta ahora la mayoría de las investigaciones se han centrado solo en los peores casos de maltrato y descuidos por parte de los padres.

«Queríamos examinar otras malas prácticas más benignas, pero bastante comunes e incluso más aceptables, como los gritos, bofetadas o sacudidas”, indica. Su primera sorpresa fue observar que este tipo de crianza coercitiva no solo afecta el comportamiento de los niños hasta la adolescencia, sino que también provoca cambios en la forma en que funcionan sus cerebros, particularmente en su respuesta frente al miedo y a la ansiedad.